Un año más podemos decir que disfrutamos de este viaje muchísimo tanto los niños como las profes. Compartimos con ellos momentos únicos, sus primeras  bajadas, pequeñas guerras de nieve, caídas graciosas, momentos de agobio (¡seño, no encuentro mi guante!, ¡no me abrocha la bota!, ¡me he dejado la llave en la habitación!, ¡me duele todo!...) y sobre todo muchas anécdotas y risas que se quedan en nuestras memorias para siempre.

Es un placer poder disfrutar de los alumnos en este viaje.

Para ellos es todo un reto: salir de casa, un sitio diferente, un deporte nuevo para muchos, el clima,... pero como siempre nos sorprenden, son capaces de hacerlo bien e incluso de aprender de las nuevas experiencias.

El esquí aunque es un deporte individual, nos enseña que nos necesitamos los unos a los otros. Cuando uno se cae, le ayudamos a lenvantarse; al que le da miedo, le animamos; los que van deprisa, aprender a esperar; y el telesilla nos deja momentos de charla con personas inesperadas. Un deporte, podemos decir, muy completo en muchos sentidos.

Felicitaros a todos y daros las gracias por dejarnos compartir tantos y tan buenos momentos con vosotros.

Rocío Amaru y Cristina Caro